Inventamos el chupachups, la amoxicilina y el Windows Xp
Desgastamos las entrañas con dudas, memorizamos eternos epitafios y hasta contamos las ventanas de edificios con ascensor.
Y sin embargo un sueño, un inconsciente e insignificante sueño de menos de 5 minutos, puede poner patas arriba todo ese organizado desorden mental. Y despertamos y seguimos buscando razones para algo que está mas allá de nuestro conocimiento.
Algo mas en lo que pensar.
Por lo demás, 25 horas al dia frente al ordenador
Con agujetas en el teclado, en el raton y hasta en la alfombra.
Tragando pepinillos, yohogurt de avellana, pipas y comedias románticas.
Y como siempre, fumando la mitad del día y pensando la otra mitad.
...En ese momento no estaba por la labor de pensar. Cuando sientes esa felicidad tan natural y ligera en el instante, sería injusto y ridículo desaprovecharla pensando en otras felicidades pasadas, futuras o imaginadas. Por eso me dio rabia el atardecer anticipado, y mira que intentamos sujetar al sol para que se quedara a medio camino.
Era una felicidad tan simple que hasta las pulgas saltaban de alegria...
Capítulo cero: La Marquesina, el indio desertor y alguien llamado Macongo.
Érase una vez Aladdin y su princesa Yasmina, el hombre que susurraba a los perros sus dudas existenciales, antes Marta que sencilla y mi media naranja astral y sin astros amistadmente hablando, que coincidieron en la interesante decisión de estudiar inglés en un pueblo gallego con dos claras intenciones: gastar poco dinero y hacer rafting. Ninguna de las cuales se cumplió.
La Marquesina se puede calificar como el centro neurálgico de la urbe. En este famoso lugar se consigue todo lo necesario para vivir una excitante aventura: las llaves de un piso y la información sobre una desorganizada excursión sin autocar y con coches rotos pero también con un indio en el decorado y pimientos de padrón. La suerte nos unió en el mismo horario y nivel, y en una de las mejores clases, sin duda. Franciskaner y Macaco, o en su defecto Macongo como solía apelarlo nuestro querido y peculiar teacher, conformaron la primera lección del idioma.
Pero esto es solo una breve introducción
Step from the road to the sea to the sky, and I do believe that we rely on
Se llama "Nieve" y habrá que rellenar los huecos en blanco.
Y así empezó a aparecer esa emoción. Duradera en nuestro extraño viaje y que no descansaba ni dormida
No creo en los horóscopos. Sin embargo admito que, como de muchas otras cosas, se puede sacar algo interesante. En este caso son 2 características importantes que comparte con los cuentos fabula. En primer lugar son inventados, ficticios pero con un grado de realidad tan grande como el que quiera darle el que lo lee. En segundo lugar la conclusion, a modo de enseñanza, que se puede resumir en que siempre es posible ser mas feliz si hay alguien que te dice que asi va a ocurrir. En el caso de una persona puede ser confianza, en el caso del horoscopo hay quienes lo llaman predicción positiva y otros estupidez.
De cualquier manera cada dato, cada historia e incluso cada predicción, tenemos el talento de adaptarlos a nosotros y, si nos hablan de felicidad, también sabemos pensar en nuestra felicidad. Lo malo es cuando al nuevo redactor le da por cambiar el patrón "horoscopero", quizás porque ese día se quemó la lengua con el café o porque su jefe le pilló fotocopiandose el jodido trasero. Entonces direis, pobre del que lea su horóscopo se dia, pues bien, teneis razón porque esta vez Marte no se ha alineado bien con Saturno y es necesario el movimiento de unos cuantos astros mas para poder regalarnos un "Esta semana obtendrás lo que deseas". Pero esto aun no ha ocurrido, solo es la predicción que se hace uno mismo cuando le da por pensar que tiene cierto pretendiente rondando, hay quienes lo llaman Gafe y otros estupidez.
La explicación de todo es que hoy he leido el horóscopo del periódico. Yo y mi afición por empezar las cosas en la última página. Que daño nos hizo SuperPop. Por eso hay que saber elegir bien hasta el horóscopo.
Por último el video no tiene nada que ver, solo es por la noticia del día y ya que estamos porque viene bien un ritmo alegre contra lo que algunos llaman mala leche y otros estupidez.
Hay una fórmula clara y es que cuanto mas importante sea un actividad autoimpuesta y sobretodo cuanto mas aburrida, mas increiblemente entretenidas son las distracciones que encontramos hasta en la pasta de un cuaderno. Y digo esto porque me he acercado al éxtasis al comprobar que la pasta de mi cuaderno contenía una ilusión óptica. No encontrará usted mayor actividad absurda que bizcar los ojos en soledad observando un cuaderno de madrugada. Por eso yo lo llamo éxtasis. Pues bíen, ocurre que dicho cuaderno era uno de los que permanecía en blanco de entre un taco de ellos que compré para mis estudios hace unos años. Todo esto me ha llevado a gastar cierto tiempo ensimismada recordando la época en la que los usaba. Que por cierto, hay que ver la de cosas que parecen olvidadas y de repente tan absurdamente recordadas con un objeto que estaba destinado a guardar garabatos y ahora guarda recuerdos. En realidad siempre los ha guardado pero yo no lo he sabido hasta ahora. A estas alturas me planteo si el hecho de divagar todo esto ahora es fruto de que, por cASualidad yo encontrase este cuaderno con el que he rellenado una página que no sabía por donde empezar. A lo mejor es simple cAUsalidad y la ilusión optica de la portada era una metáfora que solo tenía la opción de llevarme directamente a recordar tiempos pasados. O quizás, y sería lo mas lógico, todo esto sea absurdo y en ausencia del cuaderno, habría hablado sobre el yogurt que tengo en frente que, por cierto, como dice Piedrahita, en España se conserva entre 1 y 8 grados y en portugal entre 0 y 6. Yo tampoco lo entiendo, probablemente les gusten los helados. Pero yo prefiero pensar que ha sido una buena casualidad encontrar ese cuaderno que ahora tiene mas cosas escritas que lo que parece a simple vista. Entre ellas, este desvarío.
Y asi yo "Podría contar mi vida uniendo casualidades..."
- No lo se, es una sensación extraña, como de sonrisa que no sabe reir
- Entiendo, ¿Me puede decir lo que ha tomado?
- Pues si, mire, he tomado el aire y unas gotas de lluvia. ... ¿Oiga? ¿Me ha escuchado?
- Aha... Si. Mantenga esas dosis y tómese anti-idiotico que viene siendo como el prozac pero con muchos mas efectos secundarios y un buen inhibidor de la serotontina. Es experimental, siempre lo será.
- ¿Y lo venden en cápsulas?
- Si, lo venden, pero yo no lo recomiendo. Solo adormece el problema pero éste continúa mutando y los síntomas no llegan a desaparecer.
- O sea que tengo un virus ¿No?
- No Señora, eso sería muy fácil, un diagnóstico de parbulario. Usted solo tiene tontería.
- Vaya... ¿Y se cura facilmente?
- Pues primero me tiene que decir sus síntomas.
- Pero si ya se lo he dicho. Es una sensacion extraña como de...
- Haga puenting
- ¡¿Como?!
- Jajajaja
- ¿Por qué se ríe?
- No lo sé, probablemente me lo ha contagiado usted.
- Pero si yo no me estoy riendo
- Eso es lo que usted cree... "Pobre risueña hipocondriaca..."
A veces pienso que, sin querer, he modelado un perfil que me cuesta mantener, o quizás simplemente me cuesta admitir que no soy capaz de mostrarme de frente, solo así, de perfil. Alomejor no hay mas, y me asusta la simpleza de ser común en una sociead de moda extraña llena de entes clónicos que mantienen la certeza de ser diferentes. Y yo explotando la pereza. ¿Se puede perder media tarde esperando a que se enfrie un tanque de café? La respuesta es que sí, yo lo hice. Pero se pierde mas tiempo en otras cosas que no se puden soplar como, por ejemplo, centrifugar y exprimir restos de emoción e inspiración que alomejor volvían a su ser con un simple paseo en el parque. Pero no estamos para paseos. Y menos para perder el tiempo en darlos. Pierdo el tiempo hablando del tiempo. Ya está demasiado hablado.
Al final de la tarde pensé que si no es capuchino, no se sacarle la espuma al café.
Hace no exáctamente dos meses comenté exactamente lo mismo en un lugar no exáctamente igual que este y precisamente hoy era el dia en que tenia que volver a publicarlo. ¿Porque? pues porque me he acordado mientras el dentista tiraba con rabia de mi señor juez molar. En realidad yo tampoco entiendo porqué tengo que pensar eso mientras tengo la cabeza tapada con una unica abertura en mi boca pero asi son las cosas. Creo que la razon es que mi dosis de mala suerte me ha hecho perder un exámen del que no tenia abundantes esperanzas por lo tanto llego a la misma conclusion del anterior exámen.
La cantidad de horas empleadas en el autoaprendizaje de una determinada materia representan una fraccion del tiempo no empeado en vaguear. Todos tenemos claro que el tiempo de ocio no forma parte del tiempo de vagueo, el tiempo de vagueo no tiene mas explicación, está comprendido entre varias dimensiones, desde la dimension en la que intentas morderte el codo o tocarte la campanilla con la lengua, hasta una dimensión mas común en la que solo te muerdes las uñas hasta que solo te queda un muñon en lo que antes era una mano.Si del tiempo que nos queda como resultado al restar el tiempo de vagueo, le restamos tambien el tiempo de ocio y el tiempo en el que miramos otros tuentis u/o facebooks y sus respectivos test (que viene aparte porque no es ocio ya que realmente no eres consciente de si te lo pasas bien o no, pero tampoco es vagueo porque es una tarea con bastante actividad analítica). Si además restamos las tareas de la casa y demas acciones que haces cuando el aburrimiento ha llegado a su límite, nos quedamos con 1/1000000000 de segundo en la que solo da tiempo a pensar que al dia siguiente nos pondremos a estudiar 4 horas (lo peor es que nos lo creemos y dormimos agusto). Pero es la ley del cartel de las tiendas de ultramarinos "Mañana se fia, hoy no" Y precisamente aqui estoy yo, escribiendo una chorrada que nadie va a leer a no ser que en el texto vaya intercalando la palabra sexo escrita en negrita pero no lo he hecho, mala suerte.
SEXO
"...Siempre creí que ne me quitte pas quería decir dejame en paz, y asi no se va a ningun sitio... y menos a Francia."